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Cómo Prepararse para una Sesión de Masajes: Guía Práctica

¿Es tu primera vez en un masaje profesional? ¿O ya fuiste pero sentís que no le sacás todo el provecho? Prepararte bien antes de una sesión de masajes puede hacer una diferencia enorme en los resultados y en lo que disfrutás la experiencia. Acá te dejamos una guía práctica con todo lo que necesitás saber.

Antes de la sesión

1. No comas pesado

Evitá comidas abundantes en las 2 horas previas al masaje. Un estómago lleno es incómodo cuando estás boca abajo, y el cuerpo desvía energía a la digestión en vez de relajarse. Un snack liviano está bien.

2. Hidratate bien

Tomá agua durante el día. Los músculos deshidratados son más tensos y responden peor al masaje. Llegá hidratada para que el trabajo sea más efectivo.

3. Duchate antes

No es obligatorio, pero es recomendable. Un cuerpo limpio permite que los aceites y cremas del masaje se absorban mejor. Además, la ducha tibia pre-masaje ya empieza a relajar los músculos.

4. Llegá con tiempo

Intentá llegar 5-10 minutos antes. Llegar apurada y estresada es lo opuesto a lo que queremos. Esos minutos de margen te permiten acomodarte, respirar y empezar a desconectar.

5. Evitá la cafeína

El café es un estimulante que tensa los músculos y activa el sistema nervioso. Si podés, evitá el café las 2-3 horas antes del masaje. Tu cuerpo va a responder mucho mejor.

Durante la sesión

Comunicá lo que sentís

La comunicación con tu masajista es clave:

  • Decí si la presión es mucha o poca. No aguantes dolor pensando que "tiene que doler para funcionar". Un buen masaje puede ser firme sin ser doloroso
  • Señalá las zonas que más te molestan. Si tenés un nudo en el cuello o dolor lumbar, decilo al principio
  • Avisá si algo te incomoda. Ya sea la temperatura, la posición o cualquier otra cosa

Respirá profundo

La respiración profunda potencia el efecto del masaje. Cuando la masajista trabaja un nudo o una zona tensa, respirar profundo ayuda a que el músculo se suelte. Inhalá por la nariz, exhalá por la boca.

Desconectá

Intentá no pensar en la lista de pendientes. El masaje es tu momento. Si te cuesta desconectar, enfocate en la respiración o en las sensaciones del masaje. No hace falta meditar: solo dejarte estar.

Después de la sesión

1. Tomá agua

Después del masaje, el cuerpo libera toxinas acumuladas en los tejidos musculares. Tomar agua ayuda a eliminarlas. Tomá al menos 2-3 vasos extra el resto del día.

2. No hagas ejercicio intenso

Las siguientes 24 horas, evitá entrenamientos pesados o actividades que tensionen los músculos que se trabajaron. Tu cuerpo necesita integrar el trabajo del masaje. Una caminata suave está bien.

3. Descansá si podés

Si podés agendar el masaje antes de ir a casa (y no antes de una reunión de trabajo), mejor. El cuerpo quiere descansar después de un buen masaje. Dejalo.

4. Baño tibio con sales

Si al día siguiente sentís alguna molestia muscular leve (es normal, especialmente en masajes descontracturantes profundos), un baño tibio con sales de Epsom ayuda mucho.

5. Observá cómo te sentís los días siguientes

Un buen masaje tiene efectos que se notan durante días: dormís mejor, tenés menos tensión, te movés con más libertad. Prestale atención a estos cambios para que notes el valor real del tratamiento.

¿Qué tipo de masaje necesitás?

Masaje relajante

Para vos si: querés desconectar, reducir estrés, dormir mejor. La presión es suave a media, con movimientos lentos y envolventes.

Masaje descontracturante

Para vos si: tenés dolor de espalda, tensión cervical, nudos musculares. La presión es media a firme, enfocada en las zonas problemáticas.

Masaje anti-estrés

Para vos si: tenés estrés crónico, ansiedad, sensación de agotamiento. Combina técnicas relajantes con trabajo en zonas de acumulación de tensión.

¿Cada cuánto hacerse masajes?

Depende de tu situación:

  • Si tenés dolor crónico o contracturas: arrancá con 1 vez por semana durante 3-4 semanas, después espaciá a cada 15 días
  • Si querés mantener el bienestar: 1 vez al mes es ideal
  • Si estás muy estresada: cada 15 días hasta que notes mejoría
  • Como prevención: incluso 1 vez cada 2 meses marca diferencia

El masaje no es un lujo: es mantenimiento de tu cuerpo. Así como llevás el auto al service, tu cuerpo necesita ese cuidado regular.

Masajes en Lady Acassuso

En Lady Acassuso ofrecemos masajes relajantes, descontracturantes y anti-estrés en un ambiente cálido y privado. Con 30 años de experiencia, sabemos adaptar la presión y la técnica a lo que cada persona necesita.


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